La abuela Delia cebaba parada. Nunca la vi sentarse en una ronda: decía que el cebador que se sienta ya se cree invitado. En el patio de Guaymallén, con la parra encima y el brasero al costado, ella sostenía la pava como quien sostiene un reloj. Sabía la temperatura por el ruido del agua, mucho antes de que existieran los termómetros de cocina en Mendoza.
Yo tenía nueve años cuando me dejó cebar la primera vuelta. Me temblaba la mano, tiré agua sobre la yerba seca y arruiné el mate en el primer intento. Ella no me retó. Volcó todo, secó la calabaza con un repasador y me dijo que empezara otra vez, que el mate perdona una sola vez por persona y por vida.
«Mi abuela decía que el primer mate es del cebador, y es amargo por algo.» Ese primer mate se lo toma quien ceba porque arrastra el polvo de la yerba, la parte que nadie quiere. Es una manera de decir que el trabajo empieza con lo que sobra, y recién después viene lo bueno para los demás.
Mi viejo continuó el oficio en las bodegas de Maipú: cebaba durante la vendimia, doce horas seguidas, para las cuadrillas que entraban de madrugada. Aprendió a cuidar la yerba del calor, a llevar el agua en botellones envueltos en arpillera y a no cambiar nunca la bombilla en la mitad de una ronda.
Hoy hago lo mismo, pero en fiestas. La técnica no cambió: agua entre 76° y 80°, yerba mojada por el borde, bombilla quieta, y una cabeza contando cuántos son y en qué orden van. Lo demás —la mesa, el mantel, los termos alineados— es escenografía para que el mate llegue tibio a la persona número cuarenta.
Capítulo uno El brasero de la abuela Delia, todavía en uso. La pava tarda once minutos en llegar a punto y no se apura.
78°Temperatura constante del agua
417Eventos cebados desde 2014
3.ªGeneración de cebadores
11 añosDel servicio a domicilio
Capítulo dos
La estación
Una estación de mate no es una mesa con termos encima. Es un sistema chico y obstinado que existe para que nadie, en ningún momento de la noche, reciba un mate lavado o hirviendo.
Llegamos dos horas antes. Elegimos el rincón: lejos del parlante, cerca de una toma de corriente, con la espalda contra una pared. La ronda necesita que el cebador vea a todos y que nadie tenga que gritar para pedir el suyo.
Después viene el agua. La calentamos en el lugar, en tandas, y la pasamos a termos con control de retención. Cada termo se abre una sola vez por hora. El resto del tiempo trabajamos con el que está en uso, y así la última vuelta sale a la misma temperatura que la primera.
Qué montamos
Cuatro termos de acero
Retención medida: menos de 3° de caída en seis horas. Se abren por turno, nunca todos juntos.
Mesa vestida
Tabla de algarrobo, mantel de lino crudo, bandeja de bombillas hervidas y repasadores de recambio.
Yerbera y azucarera
Yerba de molienda gruesa con palo, guardada al reparo del calor. Opción suave, opción despalada y opción con hierbas serranas.
Agua a punto
Entre 76° y 80°, verificada con termómetro de sonda cada media hora. Nunca hierve delante de la yerba.
Bombillas y calabazas
Una bombilla por ronda, esterilizada. Calabazas curadas, más un juego de mates de madera para quien lo prefiera.
Cuatro termos, cuarenta invitados, una sola temperatura.
Aníbal Ferreyra, cebador
Capítulo tres
Eventos
En once años cebamos en tres clases de reunión. Se parecen menos de lo que parece: cambian la hora, el ritmo y lo que la gente necesita del mate.
Casamiento
La rueda que no se corta
Entramos cuando termina el civil y nos quedamos hasta después de la torta. La estación se arma lejos de la pista: es el lugar donde los tíos se sientan a las tres de la mañana y donde la novia vuelve a respirar. Con más de ochenta invitados trabajamos de a dos cebadores, uno fijo y otro que circula con termo y calabaza.
«Llegamos dos horas antes. Nos vamos cuando se apaga la última luz.»
Cumpleaños de 15 · Familia
El mate del final
En los quince el mate no compite con la fiesta: aparece cuando bajan las luces y quedan los grandes. En las reuniones familiares es al revés, la ronda es el centro desde el primer minuto y hay que llevarle el paso a la conversación, no al reloj.
Aceptamos rondas desde diez personas. Para grupos chicos vamos con un solo cebador y dos termos, y cebamos dulce y amargo en paralelo sin cruzar la yerba.
Velatorio · Despedida
Lo que nadie sabe decir
«También cebamos en velatorios: ahí el mate hace lo que nadie sabe decir.» Vamos de gris, no hablamos salvo que nos hablen, y la estación se arma en un rincón con una sola calabaza y agua permanente. Nadie tiene que levantarse a poner la pava. La ronda sostiene el silencio y le da a las manos algo que hacer.
Este servicio se coordina por teléfono, con dos horas de aviso mínimo. No cobramos recargo nocturno.
Capítulo cuatro
Los paquetes
Tres formas de contratarnos. En todos los casos los insumos van incluidos: yerba, azúcar, agua, bombillas, calabazas y mantelería.
Precios de referencia vigentes para 2026. La fecha se confirma con una seña del 30 % y el saldo se abona el día del evento.
Cómo trabajamos
De la primera charla a la última luz
Día 1 · Primer contacto
Nos escribís y hablamos
Por WhatsApp o por teléfono. Preguntamos cuántos son, a qué hora empieza y qué clase de reunión es. En quince minutos sabemos si podemos y con qué paquete.
Día 2 a 4 · Presupuesto
Presupuesto por escrito
Te llega el detalle con el paquete, lo que incluye y lo que no, el horario exacto de entrada y salida, y el costo de traslado si el evento está fuera del Gran Mendoza. Sin cargo y sin compromiso.
Al confirmar · Seña del 30 %
Reservamos la fecha
Con la seña bloqueamos el día. Tomamos entre seis y ocho eventos por mes: en temporada de vendimia la espera es de tres a cuatro semanas.
Una semana antes · Visita
Vemos el lugar
En casamientos vamos al salón, elegimos el rincón, medimos la distancia a la toma de corriente y hablamos con el catering para no cruzarnos. En reuniones chicas alcanza con dos fotos.
El día · Dos horas antes
Armado y primera pava
Llegamos con todo cargado, vestimos la mesa, curamos las calabazas del día y ponemos el agua. Cuando llega el primer invitado, la estación ya está a 78°.
Al cierre · Desarme
Nos vamos sin dejar rastro
Levantamos todo, dejamos el rincón como estaba y nos llevamos hasta la yerba usada. A las 48 horas te escribimos una vez para saber cómo salió. Una sola vez.
Capítulo cinco
Lo que dicen
Tres personas que nos contrataron y después escribieron más de lo que les pedimos.
Contratamos la Estación Completa para el casamiento de mi hermano en una finca de Luján de Cuyo. Yo no entendía por qué había que pagar por alguien que ceba mate, hasta que a las dos de la mañana vi a mi papá y a mis tíos sentados en esa mesa, con la ronda todavía caliente, mientras el resto bailaba.
Aníbal no habló casi nada en toda la noche y sin embargo la mesa nunca quedó vacía. Cambió la bombilla dos veces y siempre entre ronda y ronda, jamás en el medio. El detalle del mate grabado para los novios lo lloramos todos.
Lo único: la finca estaba a 28 km y el traslado se cobra aparte. Está aclarado en el presupuesto, pero conviene tenerlo en cuenta.
Los quince de mi hija fueron en el salón de Godoy Cruz y contratamos la Ronda Íntima pensando en las abuelas. Terminaron cebando para las amigas de mi hija, que descubrieron el mate con hierbas serranas y no se despegaron más de esa mesa.
Llegaron a las cinco de la tarde para un evento que empezaba a las nueve. Armaron todo sin molestar a nadie y se fueron a las tres de la mañana dejando el rincón impecable.
Llamé un martes a la mañana, cuando falleció mi mamá. Aníbal llegó dos horas después, se puso en un rincón de la sala y estuvo hasta que se fue el último. No dijo tres palabras en toda la tarde.
La gente se acercaba a la mesa, tomaba un mate, se quedaba un rato callada y volvía a su lugar. No sé explicarlo mejor que así: el mate hizo algo que nosotros no podíamos hacer. No cobró recargo por la urgencia.
Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan siempre
¿Hasta cuántas personas pueden cebar sin que se corte la ronda?
Un cebador solo sostiene cómodamente una ronda de hasta 25 personas si el mate circula. Entre 25 y 80 sumamos un asistente de agua y una segunda calabaza rotando. Arriba de 80 vamos con dos cebadores: uno queda fijo en la estación y el otro circula con termo y mate por las mesas.
¿Qué pasa si llueve o el evento se suspende?
Si el evento se reprograma por lluvia, granizo, corte de ruta o enfermedad certificada, trasladamos la seña a la fecha nueva sin cargo, siempre que tengamos disponibilidad. Si no la tenemos, devolvemos la seña completa dentro de los diez días hábiles.
¿Cómo son las condiciones de cancelación?
Con más de 30 días de anticipación devolvemos la seña completa. Entre 7 y 30 días devolvemos el 50 %. Con menos de 7 días la seña queda a cuenta de una futura contratación durante doce meses, pero no se reintegra: a esa altura ya rechazamos otros eventos para esa fecha.
¿Traen la yerba o la pongo yo?
La traemos nosotros y está incluida en todos los paquetes. Trabajamos con tres moliendas: una suave con palo, una despalada más intensa y una mezcla con peperina y poleo serrano. Si tenés una marca preferida, la comprás vos y la usamos sin descuento sobre el precio.
¿Cebás dulce?
Sí, y en mate aparte. Nunca endulzamos la calabaza de la ronda amarga: la yerba queda arruinada para el resto. Llevamos siempre un segundo mate para quien lo toma con azúcar y un tercero para infusiones sin cafeína.
¿Cuánto cuesta el traslado fuera de la ciudad?
Dentro del Gran Mendoza (Capital, Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras, Maipú y Luján de Cuyo) no cobramos traslado. Hacia Chacras de Coria, Vistalba y Valle de Uco se agrega un monto fijo por kilómetro que figura en el presupuesto antes de que confirmes nada.
¿Se puede contratar para un velatorio con poco aviso?
Sí. Necesitamos dos horas de aviso y una llamada, no un formulario. Vamos de gris, armamos una estación mínima y no cobramos recargo nocturno ni por urgencia. Es el único servicio que atendemos fuera del horario de oficina.
¿Cómo se paga?
Seña del 30 % por transferencia al confirmar la fecha, y el saldo el día del evento en efectivo o transferencia. Emitimos comprobante en todos los casos. No trabajamos con planes de cuotas ni financiación.
Capítulo seis
Contratar
Contanos qué día es, cuántos son y dónde. Respondemos el mismo día hábil.
Teléfono
+54 261 428-7361
Lun a Vie de 10 a 19 h. Para velatorios, a cualquier hora.